Secretos para una buena alimentación

Comer de forma saludable no significa que debamos esclavizarnos a comer solo ensaladas.

Lo que realmente debemos hacer es cambiar hábitos y empezar a escoger lo mejor para nosotros.

Hoy te traemos algunos consejos para una mejor alimentación y para que tomes decisiones que beneficien tu salud.

Sin grasa es mejor

Come alimentos magros o sin grasa, pues este tipo de alimentos están llenos de proteína. Algunas opciones son:

Carnes rojas: Las cortes de carne magra y baja en grasa tienen la palabra “lomo” o “redondo” en sus nombres. Hornear, asar a la parrilla, grillar y asar a las brasas son las formas más saludables de preparar

Aves: La pechuga de pollo es la mejor opción, pues tiene mucha proteína y poca grasa. Es importante que antes de cocinarla retires la piel y grasa visible. Hornear, asar a la parrilla, grillar y asar a las brasas son las formas más saludables de preparar. También puedes prepararla salteada o a la plancha, pero usando aceite de oliva y no mantequilla.

Pescado: Las mejores opciones son el salmón y la trucha de agua fría y es recomendable comerlos dos veces a la semana. Hervirlo, hacerlo al vapor, hornearlo, asarlo o grillarlo son las formas más saludables de prepararlo.

Opciones no cárnicas: En este grupo están los frijoles, las alverjas y las lentejas. Estos alimentos son una excelente fuente de proteína y fibra sin colesterol y grasa.

 

Grasas buenas vs. grasas malas

Las grasas son necesarias en nuestra dieta, pues ayudan al cuerpo a funcionar correctamente, pero debes aprender a diferenciar las que realmente te benefician de las que no.

Entre las “buenas” tenemos las grasas monoinsaturados y el omega 3, que ayudan a reducir el colesterol malo y se encuentra en el aceite de oliva, las nueces, el aceite de pescado y algunos aceites de semillas.

Las “malas” son las grasas trans y las saturadas, las cuales aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares y se encuentran en la mayoría de comidas procesadas.

¡Ojo con la sal!

La sal en moderación es buena, pero demasiada puede elevar tu presión, aumentar el riesgo de osteoporosis y producir ácidos estomacales en exceso.

Más agua, menos refrescos, gaseosas y bebidas energéticas

Una buena opción para mejorar tu salud es despedirte de las bebidas azucaradas que no sean naturales. Puedes beberlas de vez en cuando, pero no es buena idea hacerlas parte de tu dieta.

¿Te dio hambre? ¡Escoge la opción más saludable para la merienda!

Si estás en casa, o en el trabajo, y aún no es la hora de almorzar o cenar no comas alimentos poco saludables. Es posible que en ese momento tu cuerpo te esté enviando una señal de que necesita nutrientes y vitaminas, así que escoge alternativas sanas y nutritivas como las frutas y las verduras.